Mª Angeles, dueña de Zeus, un bichón maltés de 10 años de edad, vino recientemente a la clínica para que hiciéramos una limpieza de boca a su pequeño. Esta es la experiencia que ella ha vivido y así nos lo ha transmitido para que pueda llegar a más gente que se encuentre en su misma situación:

“Antes de hacerle la limpieza de boca, Zeus estaba tristón, apático, no podía si quiera comer por sí mismo, le tenía que obligar. Se animaba un poco más al salir a la calle, pero aun así no se comportaba como solía hacerlo.

Además tenía un aliento horrible, no me impedía la convivencia porque para mi Zeus es muy especial, y no iba a cambiar mi relación con él por su olor, pero sí es verdad que era molesto. Lo más duro era ver que no comía, y además tenía mucho miedo a la cirugía, ya que es un perrito muy mayor.

Me atreví a dar el paso gracias a mi hermano, que me hizo ver que mi miedo a la cirugía podía costarle la salud a Zeus, ya que tenía una infección muy importante y eso podía provocar otros problemas, más allá de que no comiera.
Zeus es como un hijo para mi, y no podía permitir que siguiera de este modo.

El día de la limpieza de boca estaba muy asustada, pero esa mañana cuando me llamó Adrián para decirme que todo había ido bien, fue un alivio, le tuvieron que quitar más de 20 dientes, y pensé que entonces tampoco iba a poder comer.

Ahora puedo decir que ojalá lo hubiese hecho antes, Zeus ha mejorado muchísimo, come perfectamente, está mucho más alegre, antes le gustaba coger las zapatillas de andar por casa para jugar, pero había dejado de hacerlo, ¡y ahora ha vuelto!

Lo más importante, es que teniendo 10 años, Zeus vuelve a ser como un cachorrito.”